domingo, 31 de enero de 2016

La dieta del chuletón

Cuando una se pone a dieta sabe que tiene que renunciar a muchas cosas ricas: el queso, el alcohol, los chuletones... ¡Pues no! Me niego a renunciar a esto para siempre. Cierto es que será de forma muuuy esporádica y acompañados de su buena dosis de deporte quema calorías; pero pienso seguir celebrando la vida comiendo cosas que me gustan incluso estando a dieta.
1,2 kg de chuletón a la brasa


Un amigo me preguntaba cómo es posible estar a dieta y comerte un chuletón. Hombre, no se trata de comerte un chuletón de 1,200 Kg. al día, pero entre tres y un día señalado (cumpleaños de mi chico) ¿Por qué no? Además, no podía ser de otra manera, también me tomé un vinito rico. Eso si, ni patatas fritas ni nada de eso, una ensalada verde y punto. Esta carne, con sus meses de curación comprada en el Mercado de la Ribera en Bilbao no puede ser mala ni engordar ni nada ;-)

El truco fue pasar la mañana esquiando. Nunca había hecho esquí de fondo pero me pareció divertido y aunque es exigente, puede hacerlo cualquiera. 2 horitas (ya no podía más) y según mi aplicación móvil 1100 calorias quemadas ¡1100! casi son las calorías que como en un día. Para recuperar, un plátano y una barrita de chocolate (sí, chocolate) a pie de pista y de vuelta para acabar comiendo a las 5 de la tarde, pero muy a gusto, oye.

Esquiando en Panticosa
Para cenar, un yogur, que comiendo a esas horas tampoco hay que abusar. Veremos si la báscula no me castiga este exceso demasiado a final de la semana.

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